martes, 2 de julio de 2013

Maltrato infantil en Bolivia

8 de cada 10 menores son maltratados en Bolivia

Publicado 29 mayo 2013 por admin
maltrato infantil
discriminación a la niñez
Un estudio desarrollado en las ciudades de La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz muestra que Bolivia es un país hostil en el que deben desarrollarse niños y adolescentes, en tanto el Estado demuestra su incapacidad de responder a tan grande injusticia social.
La herramienta utilizada es el EPMI (Escala de Percepción del Maltrato Infantil) que mide la percepción de la población referente a los factores de comunicación familiar, demostración de afecto, resolución de conflictos familiares, respeto de derechos, signos de maltrato infantil y creencias que perpetúan el maltrato. Se puede concluir que existe una relación entre la percepción de factores familiares de riesgo de maltrato infantil y las variables sociodemográficas de los participantes. Ello demuestra que el fenómeno del maltrato infantil está íntimamente vinculado con la cultura y la sociedad de un determinado grupo.
El nivel de ingresos económicos de los bolivianos ubica al país como uno de los más pobres del continente. De acuerdo a la Estrategia Boliviana de Reducción de Pobreza (EBRP), alrededor de un tercio de la población se encuentra en condiciones de pobreza crónica, mientras que el siguiente tercio muestra síntomas de deterioro en sus niveles de ingreso o de empleo.
Además del bajo crecimiento económico y la baja inversión y productividad, la historia de Bolivia está marcada por fuertes desigualdades económicas y sociales: la riqueza del 10 por ciento más rico de la población es 140 veces superior a la del 10 por ciento más pobre y la brecha educacional entre los más ricos y los más pobres es de aproximadamente 8,5 años de educación (frente a aproximadamente 5 años en Venezuela y en Colombia). En un
contexto como éste, las diferencias en ingresos, acceso a bienes y servicios públicos y
poder político está marcadas por diferencias étnicas, raciales, regionales y de género, o sea,
por factores ajenos a las capacidades individuales (Fretes, 2008).
Las consecuencias de la pobreza en Bolivia impactan directamente sobre la salud y educación, lo que a la vez conlleva bajos niveles de productividad que reducen la probabilidad de obtener un puesto de trabajo con una remuneración suficiente para salir del umbral de la pobreza, lo que se constituye finalmente, en un círculo vicioso, denominado círculo de la pobreza (Gonzáles, 2004).
En este contexto, las condiciones de vida de niños y adolescentes bolivianos que se aproximan a los 4 millones no presentan mejores perspectivas, con edades que oscilan entre los 15 y los 19 años, se evidencia una población predominantemente joven: el 49% de la población total es menor de 19 años de edad. Sin embargo, la mayoría de estos niños nace y crece en un contexto adverso y peligroso que inciden negativamente en su calidad de vida. Se estima que de una población total aproximada de 4 millones, cerca de 2 millones de niños se encuentran en el marco la pobreza, la extrema pobreza y la marginalidad.
Así también el maltrato infantil es un problema que aqueja la sociedad boliviana en números alarmantes. En el nivel nacional, según la Dirección General de la Niñez y Adolescencia, 7 de cada 10 niños son maltratados físicamente en sus hogares y ocho de cada diez en la escuela y en al ámbito laboral (PNUD, 2006). Asimismo, se informa que
cotidianamente se producen al menos 100 agresiones y/o abusos sexuales en los ámbitos de la familia, escuela y trabajo. Desagregada esta información, se cuenta con que 3 de cada 100 niños, niñas y adolescentes han sido víctimas de violaciones sexuales y 15 de cada 100 han sido víctimas de acoso sexual. Frente a estas situaciones de maltrato y de violencia sexual, el 25% de los niños, niñas y adolescentes no recurre a nadie para pedir ayuda y el 75% pide ayuda a hermanos y compañeros
Periódico Huellas, 29 de m ayo del 2013

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada